Maikala: del sueño de calabaza a una fiesta de carolinas blancas y rojas

Un día, tras tener a su segundo hijo, Maite Ibáñez se encontró que habían cerrado la empresa donde trabajaba como secretaria de dirección. Había ejercido durante 14 años esa profesión.


Tal vez si, en ese momento, le hubieran dicho que iba a abrir años después una pastelería de buena fama en pleno centro de Bilbao, no se lo hubiera creído.

Maite Ibánez


Pero la vida es así y en una de esas piruetas del destino, acabó ayudando a su pareja de entonces en el bar que él regentaba. Estudió coocina en la Universidad del País Vasco, porque deseaba hacerlo mejor y perfeccionar técnicas. De ahí comenzó a elaborar tartas en casa para un heladero amigo. La demanda crecía y acabó inaugurando Maikala en Plaza Nueva. Bautizó así a su recién estrenada pastelería conjugando su propio nombre y la palabra calabaza con la k del euskera, porque los primeros bizcochos que creó eran de esa fruta . Lo que, por algún motivo, me evoca un famoso cuento infantil, donde una calabaza era el principio de un final esforzado, pero feliz.
Bollos de mantequilla, pastel de arroz, goxua, pastel vasco: los bilbainos son clientes clásicos, aman la tradición, la respetan y la disfrutan. En estos postres típicos, Maikala conserva las recetas originales. Solo se atreven a añadirle a las típicas carolinas de Bilbao un manojito de frutos rojos, así todo se han hecho famosas.


Y del pasado a la globalización: las estanterías de la pastelería están llenas de Red Velvet, Carrot Cake, Cheese Cake o el llamado Muerte por chocolate, que se pueden hacer una idea por el nombre de cómo es o la Tarta Especial Maikala de zanahoria, mascarpone y frutos rojos.

Mucho trabajo desde el obrador propio por parte de Rahima, Itzi e Iñaki. Y otro tanto de esfuerzo en la atención al público llevan Aintxane, Idoia y Mónica.


La crisis sanitaria desde marzo ha sido un reto muy complicado de enfrentar. También para Maikala. Bilbao a estas alturas otros años ya estaba lleno de turistas y muchos clientes de hostelería no han arrancado. Aún así, Maite vuelve a apostar por su trabajo y pronto abrirá otra pastelería en Deusto.

Un día típicamente bilbaíno llueve, un día tipicamente bilbaíno te comes un bollo de mantequilla. Un día cualquiera cuando pase por Maikala y pida una carolina preñada de frutos rojos, me hará recordar que siempre es buen momento para imaginar y crear un futuro dulce.

Verónica Martín León

Maikala

Plaza Nueva, 11

48005, Bilbao

http://www.maikalabilbao.com

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